Irán pide a la ONU el cese de la matanza de musulmanes en Myanmar
La República Islámica de Irán ha vuelto a alzar la voz para pedir la actuación urgente de la alta comisaría de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para detener el genocidio y los actos de violencia sistemática contra la minoría musulmana de Myanmar (Birmania).
El embajador de la República Islámica de Irán ante la sede de la ONU en Ginebra, Suiza, Seyed Mohamad Reza Sayadi, en una carta abierta dirigida a la Alta Comisionada de la ONU, Navy Pillay, ha expresado su preocupación por la escalada de violencia y brutal masacre de la comunidad musulmana de Myanmar.
“La nueva oleada de la brutal represión de los musulmanes (de etnia Rohingya) de Myanmar que ha segado la vida de cientos de civiles inocentes, la destrucción e incendio de mezquitas y viviendas y el desplazamiento forzado de esta población de su territorio, han herido los sentimientos humanitarios y han suscitado honda preocupación de la comunidad internacional”, puntualiza la misiva.
El diplomático iraní en su carta ha deplorado la indiferencia de la ONU ante la fuerte preocupación de Teherán, que la manifestó la semana pasada en una misiva dirigida al secretario general de este organismo, Ban Ki-moon, por la continuación de la catastrófica situación que vive la población musulmana de Birmania.
Desde junio pasado, centenares de personas de esta minoría religiosa han sido asesinadas mientras que otras decenas de miles se han desplazado al oeste del país a causa de la ola de violencia sistemática que viven.
Los musulmanes de Myanmar no son reconocidos como una minoría religiosa por el gobierno central. Las autoridades del país surasiático alegan que los rohingya son inmigrantes indocumentados, pese a que han vivido durante generaciones en este país.
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